PUEDEN LOS ESPÍRITUS REVELAR EL FUTURO?
Los Espíritus sólo conocen el futuro en razón de su
elevación. Aquellos que son inferiores no conocen siquiera
su futuro, y con más fuerte razón desconocen el de otros.
Los Espíritus superiores lo conocen, pero no siempre les es
permitido revelarlo. En principio, y por un designio muy
sabio de la Providencia, el porvenir nos debe ser ocultado; si
lo conociéramos, nuestro libre albedrío sería obstaculizado.
La certeza del éxito nos quitaría la voluntad de hacer algo,
porque no veríamos la necesidad de esforzarnos; la certeza
de una desgracia nos desanimaría. No obstante, hay casos
donde el conocimiento del futuro puede ser útil, pero de
éstos jamás podemos ser jueces: los Espíritus nos lo revelan
cuando lo creen útil y cuando tienen el permiso de Dios;
entonces, ellos lo hacen espontáneamente y no a pedido
nuestro. Es preciso esperar con confianza la oportunidad, y
sobre todo no insistir en caso de negativa, porque de otro
modo uno se arriesga a relacionarse con Espíritus ligeros que se divierten a costa de nosotros.
Los Espíritus sólo conocen el futuro en razón de su
elevación. Aquellos que son inferiores no conocen siquiera
su futuro, y con más fuerte razón desconocen el de otros.
Los Espíritus superiores lo conocen, pero no siempre les es
permitido revelarlo. En principio, y por un designio muy
sabio de la Providencia, el porvenir nos debe ser ocultado; si
lo conociéramos, nuestro libre albedrío sería obstaculizado.
La certeza del éxito nos quitaría la voluntad de hacer algo,
porque no veríamos la necesidad de esforzarnos; la certeza
de una desgracia nos desanimaría. No obstante, hay casos
donde el conocimiento del futuro puede ser útil, pero de
éstos jamás podemos ser jueces: los Espíritus nos lo revelan
cuando lo creen útil y cuando tienen el permiso de Dios;
entonces, ellos lo hacen espontáneamente y no a pedido
nuestro. Es preciso esperar con confianza la oportunidad, y
sobre todo no insistir en caso de negativa, porque de otro
modo uno se arriesga a relacionarse con Espíritus ligeros que se divierten a costa de nosotros.

